Hay algo que me pasó durante los años en los que compartía contenido como Mery Sin Plástico: mucha gente pensaba que para generar menos residuos había que tirar todo lo que ya tenía y comprar un montón de productos "eco". Y, para mí, es exactamente al revés.

La forma más sustentable de empezar no es comprar cosas nuevas. Es usar lo que ya tenés hasta el final y, cuando llegue el momento de reemplazarlo, elegir una opción que dure muchos años. Mi cocina fue cambiando de a poco. Algunos cambios los hice hace años, otros los incorporé hace poco y seguramente todavía haya cosas por mejorar. Pero estos son los que realmente hicieron una diferencia en mi día a día.

1. Reemplacé los tuppers de plástico por recipientes de vidrio

No fue de un día para el otro. Cada vez que un tupper se rompía o ya estaba muy gastado, lo reemplazaba por uno de vidrio. Hoy prácticamente toda la comida que guardo está en recipientes de vidrio.

¿Por qué los prefiero?

  • No liberan microplásticos a la comida.
  • No toman olor.
  • No se manchan con salsa o cúrcuma.
  • Se limpian muy fácil.
  • Duran muchísimo.
  • Los puedo poner en el horno sin preocuparme.

No hace falta salir corriendo a comprar un juego completo. Podés empezar con uno o dos e ir reemplazando los demás con el tiempo.


2. Los frascos de vidrio son mis mejores organizadores

No hace falta que compres frascos, podés empezar por juntar los que tengas en tu casa. Los de aceitunas, mermeladas, salsa de tomate o café terminan teniendo una segunda vida.

Los uso para guardar:

  • arroz
  • avena
  • lentejas
  • frutos secos
  • especias
  • semillas
  • pasta

Además de verse lindos, hacen mucho más fácil comprar a granel. Voy a la dietética con los frascos o con bolsas de tela, los lleno y vuelvo a casa sin tener que pasar todo a otro recipiente.


3. Empecé a comprar más alimentos a granel

No compro todo a granel. Compro lo que realmente consumo.

Por ejemplo:

  • avena
  • arroz
  • lentejas
  • garbanzos
  • frutos secos
  • semillas
  • especias

También llevo un tupper a la carnicería cuando puedo o a la verdulería para comprar cosas que manchan (tipo frutillas) y bolsas reutilizables. No siempre sale perfecto, pero cada envase descartable que evitás ya es un pequeño cambio.


4. Uso Bee Wraps para reemplazar el film plástico

Los Bee Wraps son telas recubiertas con cera de abeja que sirven para envolver alimentos. Reemplazan perfectamente el papel film (que de papel no tiene nada jaja). Además duran bastante si los cuidás bien, sólo no los laves con agua caliente porque se derrite la cera.

Los uso para:

  • medio limón
  • queso
  • pan
  • verduras
  • frutas ya cortadas

5. Cambié la tabla de plástico por una de madera

Es un cambio chiquito, pero me gusta mucho. La madera dura años si la cuidás bien y, además, evita que cada corte vaya desgastando una tabla de plástico. También me resulta mucho más linda para cocinar. También hay unas de acero inoxidable que están geniales, pero todavía no tengo.


6. Uso detergente sólido y una esponja vegetal

Es uno de esos cambios que pensé que me iba a costar y terminó siendo completamente natural. El detergente sólido me dura bastante más que una botella convencional y evita comprar envases una y otra vez. Además las fórmulas suelen ser mucho más naturales y amigables con la piel.

Yo lo compro en Nyubu Natural. Te dejo el link.

La esponja vegetal también genera menos residuos y, cuando termina su vida útil, puede compostarse.


7. Siempre llevo una botella reutilizable

Parece un detalle, pero probablemente sea el cambio que más plástico me hizo evitar. La botella va conmigo prácticamente todos los días a reuniones, al gimnasio, al auto, al barco, a la playa.

Mientras más automático se vuelve llevarla, menos veces terminás comprando agua embotellada por impulso. 

Últimamente estoy usando la Kima Explorer que me encanta.


8. No busco una cocina perfecta. Busco una cocina que funcione.

Creo que este punto es el más importante. Hay días en los que compro algo envasado porque no encontré otra opción. Hay semanas en las que no llego a ir a la dietética, y está bien.

Reducir residuos no significa hacerlo perfecto, significa intentar que, poco a poco, las decisiones más sustentables sean también las más fáciles dentro de tu rutina.

Si recién estás empezando...

No cambiaría todo de golpe.

Empezaría por estos tres hábitos:

  • Llevar siempre una botella reutilizable.
  • Comprar un par de recipientes de vidrio para reemplazar los que se vayan rompiendo.
  • Ir una vez a una dietética o almacén a granel con tus propios frascos o bolsas.

Con eso ya vas a notar la diferencia. Y sobre todo, vas a descubrir que vivir con menos plástico no se trata de tener una cocina "perfecta", sino de construir hábitos que puedas sostener en el tiempo.


Mis imprescindibles de una cocina con menos plástico

Si hoy tuviera que empezar de cero, estas serían las primeras cosas que incorporaría:

  • 🫙 Frascos de vidrio reutilizados.
  • 🍱 Recipientes de vidrio para guardar comida.
  • 🥕 Bolsas reutilizables para frutas y verduras.
  • 🧺 Bolsas de tela para compras a granel.
  • 🐝 Bee Wraps.
  • 🧼 Detergente sólido.
  • 🌿 Esponja vegetal.
  • 🪵 Tabla de madera.
  • 💧 Botella reutilizable.